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domingo, 29 de agosto de 2010

Juega y haz ciencia... a la vez

Muy Interesante


Científicos de la Universidad de Washington han lanzado un juego llamado Foldit, similar al Tetris, que permite a cualquier persona, desde cualquier ordenador del mundo, contribuir al avance de la biología molecular mientras pasa un rato divertido.
Según publica hoy la revista Nature, los resultados obtenidos hasta ahora demuestran que la inteligencia colectiva de un grupo de personas jugando en red puede superar a las supercomputadoras a la hora de resolver problemas que requieren riesgo y visión a largo plazo.
El funcionamiento de Foldit es relativamente simple: cada jugador pone a su ordenador a disposición de los científicos (computación distribuida) para calcular cómo se pliega una proteína tres dimensiones, uno de los grandes quebraderos de cabeza actuales para los biólogos. En el juego, los participantes colaboran y desarrollan estrategias mientras manipulan proteínas simplicadas como si se tratara de un puzzle.
El mayor reto, según ha explicado Seth Cooper, uno de sus creadores, fue conseguir que el juego fuera divertido a la vez que producía resultados científicos interesantes. Pero los más de 50.000 jugadores, de todas las edades y rincones del mundo, que han probado ya Foldit demuestran que ese equilibrio se ha conseguido. “Cogemos el 'empeño' que pone la gente en los juegos y lo convertimos en algo productivo y útil para la humanidad, combinando el poder de los ordenadores y el poder del cerebro humano”, explica Cooper. “Es posible que estos jugadores diseñen algún día las proteínas para combatir el cáncer, bloquear al virus de la gripe o acabar definitivamente con el virus del sida”, aventuran los autores.

Aquí una imagen del juego Foldit (Pliégalo):



Foldit, click aquí

lunes, 23 de agosto de 2010

Psiquiatras analizan los traumas de los superhéroes

domingo 22 de agosto, 11:08 AM
Por: José Puga

Imagine: un día compra un disfraz y un rifle con municiones. Luego decide entrar con mucho estilo por la puerta de un banco y asaltarlo a tiros, por puro antojo y flanqueado por sus secuaces. O, más bien, decide adquirir por Internet un atuendo algo extravagante (infaltable la capa) y, una noche, sale a barrer con delincuentes y violadores a diestra y siniestra aunque arriesgue su propio pellejo. Si decidiera ser el primero, sería un villano, si no, un héroe. En ambos casos, ¿no estaría algo mal del cerebro?
Es obvio que para llevar a cabo mejor su tarea de paladín de la justicia o de paria de la sociedad necesitaría un anillo mágico o la fuerza de mil hombres, o bien varios millones para comprar la tecnología más avanzada. Pero dejando los superpoderes de lado, las motivaciones que conducen al altruismo suicida o a la ambición más asesina son, como resulta obvio, puramente humanas.

Esta es justamente la labor de los psiquiatras de Broadcast Thought, institución estadounidense dedicada a analizar el perfil psicológico de los héroes y villanos del cómic. "Convertirse en uno u otro está relacionado con el crecimiento después del trauma sufrido. Luego de enfrentarse a una experiencia negativa, pueden encontrar un nuevo significado y cambiar el camino de su vida", comentó el Dr. Praveen K. Kambam en una conferencia en el pasado Comic-Con.

Solo cabe recordar el origen del Guasón detallado al milímetro en el cómic “The Killing Joke” (1988): antes de caer a un pozo de químicos (lo que lo dotó de ese "look" "freak" y psicodélico), tuvo que enfrentar la repentina muerte de su esposa embarazada y cargar con la culpa de ser un comediante fracasado. En tanto, su némesis, Batman, fue un niño traumatizado antes de convertirse en el hombre murciélago. Bruce Wayne presenció el asesinato de sus padres, algo que lo marcó de por vida. No olvidar a Tony Stark, quien antes de convertirse en Iron Man fue secuestrado.
"Se trata de entender qué significado tiene todo esto en la narrativa de su vida. Sin duda, quien tiene todas estas características es Iron Man. Invierte su energía en construir un traje más moderno y completo, tiene un autoestima saludable", agrega Kambam.
Otro ejemplo que cita el especialista es el de Bruce Banner, más conocido como el Increíble Hulk. En la serie de televisión de 1977, Banner, un brillante ingeniero físico, pierde a su esposa Laura en un accidente automovilístico. "Tiene un sentimiento de culpa terrible pero cree en sus propias habilidades e invierte su energía en investigar lo que pasó durante el accidente. Ve la relación entre los rayos gamma y la fuerza sobrehumana. Copa con el problema de manera adulta", comenta Kambam.

Pero no todos tienen suficiente inteligencia emocional. Solo basta hurgar en la larga nómina de adláteres. Ahí encontramos a Jason Todd, más conocido en el universo de los tebeos como Robin. Rescatado de la delincuencia por Batman (quien lo conoció por primera vez mientras intentaba robar las llantas de su Batimóvil), Robin queda marcado para siempre luego de ser asesinado sin piedad por el Guasón. Tal como lo relata el cómic "Batman: A Death in the Family" (1988), cuando resucita, Robin culpa directamente a Batman de no haberlo podido salvar.

"Lo acusó de no ser un héroe lo suficientemente eficiente. Por eso Jason cruza la línea ética de Batman y toma la justicia en sus manos. Es ahí que revive a Red Hood", cuenta el Dr. Eric Bender, quien añade un dato más que interesante: la importancia de la figura paternal en la vida de estos personajes.

"Al rechazar a Batman, Robin pierde su figura paternal. Cabe recordar además que su papá era un ladrón, era empleado de Dos Caras, y su madre desapareció. Tiene un claro sentimiento de inseguridad que denota rechazo o ausencia", agrega Bender. "Robin jamás pudo quitarse de encima el sentimiento de venganza ?añade Bender? Además desobedecía las órdenes de Batman buscando villanos por su propia cuenta. La pregunta clave es ¿Robin estaba destinado a convertirse en villano?".



PURA ANSIEDAD


Los doctores de DEPT ). Caracterizado por frecuentes pesadillas, "flashbacks" y un sentimiento de enajenación con los otros, este mal mental lleva a no poder controlar las emociones, a perder la paciencia e ir directo a la violencia.

"Wolverine no cumple con estos requisitos, pero tiene muchos de estos síntomas. Tiene mucha irritabilidad. Algo interesante es que tiene un olfato muy sensible que no queda claro si es por su talento o por un estado de ansiedad generalizado", explica Kambam.
Otro caso es el de El Castigador ("The Punisher"), quien en su adaptación al cine del 2004, luego de perder a su familia, se encierra en su apartamento con una pistola. Luego del trágico suceso, evita el contacto social a niveles paranoides. "La denominada "Culpa del sobreviviente" es muy común en veteranos de guerra y superhéroes. En la vida real a veces quienes tienen DEPT abusan de drogas y se meten en situaciones de alto riesgo", aclara Kambam. Si el mundo admira a estos sujetos, ¿no deberíamos acompañar al Guasón y a otros en el psiquiátrico de Arkham? Algo de locura padecemos.



EL GUASÓN


El Guasón es considerado por muchos como el villano más desquiciado. ¿acaso una buena dosis de antidepresivos y ansiolíticos calmarían su enfermedad? "Su comportamiento es psicopático y está más acentuado en la personalidad del individuo. por eso, es difícil erradicarlo. En este caso se tiende a aislar al individuo del resto de la sociedad. El medicamento puede frenar una psicosis, pero al Guasón no", explica el dr. Praveen K. Kambam.

Atrévete a salir de tus cuatro paredes - La Caja

¿Cuáles son realmente los límites de nuestro mundo? ¿Hasta dónde podemos llegar?



La Caja


sábado, 21 de agosto de 2010

14 GIGApíxeles. Las fotos más grandes del mundo - Museo del Prado

¿Te parecen muchos los 24 megapíxeles de las últimas cámaras reflex del mercado? ¿Quizás piensas que los 60 megapíxeles de algún respaldo digital es una barbaridad? Pues espera a ver las imágenes gigapíxel que ha presentado Google en el Museo del Prado de Madrid.

Nada menos que 14 gigapíxeles es la más grande de las imágenes que se han hecho. Se trata de fotografías de las 14 pinturas más representativas del museo, pero no es cualquier fotografía. Del trabajo se ha encargado la empresa MadPixel, que ha dividido cada cuadro en una cuadrícula y ha fotografiado sector a sector para después unirlas como si de una panorámica se tratara.

Pero una panorámica que, en el caso de El Jardín de las delicias, de El Bosco consta de nada menos que 1.653 fotografías encadenadas, según contaba en la presentación Clara Rivera, la coordinadora del proyecto y autora de la idea, para crear una imagen compuesta de 156.547 x 89.116 píxeles, lo que hacen un total de casi 14 gigapíxeles.

El trabajo ha sido meticuloso, aprovechando las noches de ocho meses para hacer más de 8.000 fotos a las 14 obras. Para ello se han empleado robots automatizados para hacer el desplazamiento exacto de la cámara en cada nueva foto, asegurando así que después coincidirán perfectamente y se respetarán las proporciones.

Las fotos se integran después en Google Earth, utilizando su tecnología para cargar versiones de mayor resolución según nos vamos acercando, pudiendo llegar a apreciar detalles del cuadro que hasta estando delante de el nos pasarían desapercibidos.



Para verlas tienes varias opciones:


Instala Google Earth, activa la capa de edificios en 3D y busca el Museo del Prado. Al pinchar sobre el tendrás la opción de ver las 14 imágenes en superalta resolución en pantalla completa.

Utiliza Google Maps cargando un módulo especial para ver las fotos mediante el siguiente enlace: Museo del Prado en Google Maps. De este modo de momento sólo está disponible El Jardín de las delicias y en una pequeña ventana.

Y si quieres hacerte una idea del trabajo de MadPixel en el museo, no te pierdas este vídeo del Making Off.

viernes, 20 de agosto de 2010

Presentan la biblioteca digital que contiene 70 impresos mexicanos del siglo XVI

PAULA CARRIZOSA



Miembros de diversas instituciones tanto de México como de Estados Unidos, encabezados por Manuel de Santiago Hernández, director de la Biblioteca José María Lafragua, presentaron el proyecto Los primeros libros de las Américas. Impresos mexicanos del siglo XVI en las bibliotecas del mundo, el cual incluyó la digitalización de aproximadamente 70 textos que estarán albergados en la página electrónica www.primeroslibros.org.

En el sitio web anunciado se podrán consultar las miles de páginas digitalizadas que provienen de materiales originales que son resguardados por las bibliotecas públicas estadounidenses, como la Texas A&M University y la Universidad de Texas y Austin, además de los acervos que se protegen en las universidades Autónoma de Puebla y de las Américas, y de instituciones gubernamentales, como la Biblioteca Palafoxiana, que pertenece a la Secretaría de Cultura.

“La reunión de una biblioteca digital es el resultado de la cooperación de instituciones y personas que han contribuido en la realización de un proyecto que tiene el objetivo de presentar y extender su propuesta a otras partes del mundo”, expresó Manuel de Santiago, y explicó que si bien fueron las universidades texanas las que lo impulsaron, fueron las bibliotecas de Puebla –la Franciscana, la Palafoxiana y Lafragua–, las que ayudaron a concretar el proyecto.

Con la colaboración de la Corporación Universitaria para el Desarrollo de Internet II (CUDI), la cual es dirigida por Carlos Casasús López Hermosa, se pudo adquirir el “software libre”, es decir, la base tecnológica sobre la cual se podía administrar, desarrollar y visualizar el proyecto, y que en este caso fue proporcionado por la Universidad de las Américas Puebla.

El motivo gráfico que se utilizó es una letra p capitular que pertenece al texto que resguarda la Biblioteca Lafragua, el Opera Medicinalia y que da cuenta de la naturaleza internacional del proyecto: una letra viajera que fue hecha en Lyon, Francia, que pasó por las provincias españolas de Navarra, Salamanca y Sevilla, y que fue traída a México por el impresor Joan Pablos, convirtiéndose en su sello particular.

De Santiago Hernández explicó que por “primeros libros” se comprende a todos aquellos textos que fueron producidos hasta 1601. De ellos, especificó, se han contabilizado hasta ahora 220 títulos, de los cuales 130 se tienen identificados.

Detalló que en el caso de Los primeros libros de las Américas. Impresos mexicanos del siglo XVI en las bibliotecas del mundo, se digitalizaron 18 documentos que pertenecen a la Biblioteca Cushing, que forma parte de la Texas A&M University, cuatro de Lafragua, 16 de la Nettie Lee Benson de la Universidad de Texas y Austin, 11 de la Palafoxiana, un ejemplar de la Franciscana y seis provenientes de la Biblioteca Histórica “Marqués de Valdesilla”, de la Universidad Complutense de Madrid.

El funcionario universitario señaló que la Biblioteca Cervantina del Tecnológico de Monterrey posee la colección de 63 documentos de este tipo, lo que la convierte en el archivo más numeroso de América Latina, por lo que la invitó a sumarse al proyecto.

Además de la Cervantina, se tiene el registro de que la Biblioteca Nacional de México cuenta con 27 títulos, el Grupo Carso resguarda 19, la Universidad de Guadalajara, un total de 11, las bibliotecas “Francisco Javier Clavijero” y la “Francisco Kino”, de la Universidad Iberoamericana protegen siete ejemplares, cinco el Museo Nacional de Antropología e Historia, mientras que el Archivo General de la Nación, la biblioteca “José Vasconcelos” y el archivo de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo resguardan tres documentos cada uno.
“Ojala que éstas instituciones quieran incorporarse a este proyecto internacional, el primero de su tipo en América”, aseguró Manuel de Santiago.
Por su parte, John Legett, director de la Biblioteca Cushing, expresó que este es un proyecto verdaderamente mundial que continuará conforme se incluyan más libros de todo tipo y no sólo en las temáticas de lingüística, ciencia, religión y medicina.

Especialistas, académicos, estudiantes y público en general podrán consultar las primeras impresiones del Nuevo Mundo, por lo que el investigador estadounidense enfatizó que “con ello se regresa de alguna forma el patrimonio de México, el primer país en América al que llegó la imprenta, incluso antes que en otras regiones de Europa”.
Espera que el proyecto logre congregar a un número mayor de socios que estén interesados en digitalizar sus “primeros libros” y poner en la red la mayor cantidad de información que como definió, “sean una luz en el conocimiento general”.
En un par de meses, los usuarios de internet que consulten la página www.primeroslibros.org, podrán descargar en diversos formatos la información y las imágenes de los documentos, no sólo en su computadora, sino en teléfonos celulares y iPods, un tipo de reproductor multimedia.

jueves, 5 de agosto de 2010

WikiLeaks, el sitio de internet que obtiene información clasificada como secreta y confidencial

WikiLeaks (WikiFiltraciones), es un sitio de internet que obtiene información que es clasificada como secreta y confidencial y que exhibe a gobiernos y compañías multinacionales con la finalidad de desenmascarar las villanías cometidas por políticos, gobiernos, multinacionales y fuerzas armadas en el mundo globalizado.



Afganistán: Filtraciones en línea

Anne Marie Mergier


Julian Assange creó el portal WikiLeaks a su imagen y semejanza: misterioso, subversivo, inclinado al activismo anarquista. Sin oficina fija y con apenas cinco empleados, este sitio de internet obtiene primicias periodísticas que exhiben a gobiernos y compañías multinacionales. En su más reciente golpe –la publicación de 91 mil documentos secretos del Pentágono sobre la guerra en Afganistán– logró la participación de tres importantes publicaciones: The New York Times, The Guardian y Der Spiegel. Con ello hizo más borrosa la frontera entre el mundo de los medios electrónicos “marginales” y el de “la gran prensa establecida”.

PARÍS, 4 de agosto (Proceso).- Con el rostro casi plácido, todavía juvenil y el cabello totalmente blanco, Julian Assange parece surgir de una película de ciencia ficción.

Es misterioso y discreto. A veces radica en Suecia, otras en Kenia y, a últimas fechas, en Islandia. Se dice permanentemente perseguido y hostigado. Los pocos periodistas que se le han acercado lo describen como un tanto paranoico y muy mesiánico.

En realidad, este extraño personaje es la encarnación perfecta de la contracultura libertaria que encontró en internet el medio ideal para librar su guerra contra todos los poderes establecidos del planeta.

Assange afirma tener una sola meta en la vida: desenmascarar las villanías cometidas por políticos, gobiernos, multinacionales y fuerzas armadas en el mundo globalizado. Es la razón de ser de WikiLeaks (WikiFiltraciones), el sitio en internet que Assange fundó en diciembre de 2006 y al que presenta como el “servicio de inteligencia del pueblo”. Este portal brega a favor de la abolición de todos los secretos de Estado y de las cláusulas de confidencialidad.

En sus casi cuatro años de existencia WikiLeaks ha difundido más exclusivas que The Washington Post en 30 años, según afirma el sociólogo estadunidense Clay Shirky, a quien los internautas consideran como el especialista más agudo de las nuevas tecnologías de la comunicación.

La filtración, el pasado 26 de julio, de 91 mil documentos secretos de las fuerzas armadas estadunidenses sobre la guerra de Afganistán es, de lejos, el golpe más espectacular de Assange. El impacto es más fuerte debido a que logró involucrar a The New York Times, The Guardian y Der Spiegel en esa aventura. Es la primera vez que un medio de comunicación electrónico marginal, iconoclasta y con claro corte anarquista realiza semejante proeza.

Esa colaboración es una nueva etapa en la historia del periodismo contemporáneo. Hasta hace poco los medios de comunicación “establecidos” tomaban en cuenta los escándalos revelados por WikiLeaks; los comentaban y publicaban algunos de sus documentos, pero siempre enfatizaban que pertenecían a mundos distintos.

La flamante alianza con The New York Times, The Guardian y Der Spiegel volvió más borrosa la frontera entre estos mundos, otorgó título de nobleza al muy subversivo WikiLeaks y confirmó la importancia creciente de los medios de comunicación en línea.




Ciberactivismo


Poco se sabe sobre Julian Assange. Tiene 39 años y se define como “periodista y ciberactivista”. Nació en Australia en el seno de una familia bohemia. Descubrió la informática a los 14 años y a los 16 ya era un hacker de altísimo nivel, cuya actividad favorita era inmiscuirse en el sistema electrónico ultraprotegido del Ministerio de Defensa de Estados Unidos.

Solía dejar constancia de sus visitas mediante mensajes provocadores en los archivos violados. Fue detenido por la policía de Melbourne después de haber penetrado los sistemas de una importante empresa australiana. Tuvo muchos problemas con la justicia de su país. Pagó multas muy altas, pero escapó a la cárcel y muy pronto fue reclutado por una empresa de seguridad. Acabó sus estudios universitarios y creo WikiLeaks, exclusivamente dedicado a filtraciones de documentos secretos de toda índole.

Ese portal “participativo” funciona sobre el modelo de la enciclopedia en línea Wikipedia: todos los internautas están invitados a entregarle materiales confidenciales o inéditos. Éstos sólo se publican después de ser controlados por especialistas de WikiLeaks, que cuenta con cinco empleados y cerca de mil colaboradores esparcidos en el mundo.

Assange dotó a su página web de sistemas de seguridad muy sofisticados y se vanagloria de proteger contra viento y marea el anonimato de sus informantes. El ciberactivista optó por registrar su portal en Suecia, país en el que la legislación defiende a quienes denuncian abusos. Esa precaución le permite evitar que sus materiales sean censurados. Al parecer lo registró también, pero de manera reciente, en Islandia.

Según explicaron los directivos de The New York Times, The Guardian y Der Spiegel, el fundador de WikiLeaks los contactó en junio pasado para proponerles la publicación de “los diarios secretos de la guerra de Afganistán”. Les entregó los documentos sin cobro alguno y exigió su publicación simultánea el 26 de julio. Rehusó identificar a sus fuentes, pero en varias oportunidades Assange y sus colaboradores revelaron que militares estadunidenses les hacían llegar a menudo datos valiosos.

Los tres medios de comunicación crearon de inmediato equipos de trabajo integrados por expertos, investigadores, periodistas y abogados que examinaron con lupa gran parte del material. Cada equipo trabajó por su cuenta, a su manera y eligió los documentos que más le interesaron.

En una nota de presentación de los materiales seleccionados, The New York Times precisó que informó a la Casa Blanca de su proyecto. Los altos funcionarios de Washington, a quienes el diario mostró los documentos, no negaron su autenticidad.

En cambio subrayaron que informaciones mencionadas en 15 mil de los 90 mil folios ponían en peligro la vida de soldados, oficiales, informantes y colaboradores de las fuerzas armadas estadunidenses y de la OTAN. Los tres periódicos y WikiLeaks decidieron no publicarlos. Assange precisó que su equipo estaba “limpiando” los documentos para quitar cualquier dato comprometedor y que luego los publicaría.

WikiLeaks difundió el material en bruto con una breve introducción y sin comentario alguno. Es su método de trabajo. Deja que los internautas se las arreglen solos con la información.
En cambio The New York Times, Der Spiegel y The Guardian realizaron una amplia labor de contextualización, clasificación del material y análisis de su contenido. El diario británico elaboró, inclusive, un glosario de 400 abreviaturas que permite descifrar todos esos mensajes e informes codificados.

Los tres medios coinciden: El material, que cubre un periodo de cinco años y medio –de 2004 a finales de 2009–, confirma que Afganistán se ha convertido en un auténtico pantano para las fuerzas internacionales encabezadas por Estados Unidos. Peor aún, evidencia una situación muchísimo más grave de lo que se sospechaba.



Golpes mediáticos

 
¿Cambiará el curso de esa guerra cruenta la publicación de esos documentos?


Es el sueño de Assange, quien confía en la presión que una opinión pública mejor informada puede ejercer sobre sus gobernantes. El fundador de WikiLeaks cree en la virtud de los electrochoques mediáticos y los multiplica.

A finales de 2007 publicó en línea el texto completo de un manual militar redactado por el general estadunidense Geoffrey Miller, jefe del centro de detención de Guantánamo. Estaba destinado a los soldados que servían en esa prisión. Las instrucciones detalladas y sórdidas de Miller sobre cómo ablandar física y psicológicamente a los nuevos presos, dieron la vuelta al mundo.

Lo mismo ocurrió en abril de 2008 con los manuales internos de la Iglesia de Cientología. WikiLeaks sacó a la luz pública esos auténticos tratados de manipulación mental. En vano se empeñaron los cientólogos en demandar y enjuiciar al portal.

Algunos meses más tarde, en septiembre de 2008, Assange puso la lupa en la campaña presidencial de Estados Unidos. Publicó los e-mails personales de Sarah Palin, entonces candidata a la vicepresidencia. Fue un buen golpe político: evidenció que Palin usaba sus cuentas electrónicas privadas para sus comunicaciones oficiales. La ley exige el uso exclusivo de canales oficiales, ya que ese tipo de mensajes deben ser archivados y no pueden ser destruidos.

Ese mismo mes, WikiLeaks difundió un informe confidencial sobre el eminente colapso de un banco islandés. Nadie tomó en serio esa información. Un mes después, Islandia se declaró en bancarrota.

En noviembre de 2008 le tocó el turno a Gran Bretaña. Assange y sus compañeros dieron a conocer la lista casi completa de los 11 mil militantes del British National Party, un partido político neofascista y ultrarracista. Además de sus nombres y apellidos, publicaron también sus direcciones y números de teléfono. Quedaron al descubierto personajes conocidos, periodistas, militares…

Algunas semanas más tarde otro escándalo sacudió a Gran Bretaña cuando WikiLeaks reveló las operaciones turbias de una empresa contratista de Costa de Marfil, a la que la compañía británica de transporte de petróleo Trafigura pidió “desaparecer” 400 toneladas de gasolina contaminadas por desechos tóxicos que se encontraban en un buque cisterna.

La empresa africana vertió el contenido del buque en barrios populares de la ciudad de Abidján y en zonas rurales de Costa de Marfil. Contaminó a 85 mil personas y mató a 15. Trafigura fingió no estar al tanto de la actuación de la empresa contratista, pero el diario The Guardian investigó los hechos. Presiones de alto nivel impidieron que el diario publicara el resultado de sus indagaciones. WikiLeaks se encargó de difundirlo.

En noviembre de 2009, Assange provocó otra polémica con la filtración muy controvertida de 500 mil mensajes que intercambiaron ciudadanos de Estados Unidos durante los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas. Entre esos mensajes se encontraban también muchos que distintos funcionarios de la policía de Nueva York y del FBI se enviaron entre sí.

Ese material heteróclito en el que se mezclan confidencias personales, información de los servicios secretos y mensajes técnicos dio su plena dimensión a esa tragedia, pero suscitó debates violentos acerca de la violación de la privacidad de las víctimas de los atentados y sobre la gratuidad de semejante exhibición.

El pasado mes de abril, Assange asestó otro golpe al Pentágono al difundir en línea un video titulado Collateral Murder. Ese material fue filmado el 12 de julio de 2007 desde un helicóptero de guerra Apache. Muestra cómo soldados estadunidenses ametrallan a civiles iraquíes en un barrio de Bagdad. En ese operativo perdieron la vida 12 personas, entre ellos Namir Noor Eldeen, camarógrafo de la agencia de prensa británica Reuters, y su chofer Saeed Chmag. Millones de personas vieron el video que WikiLeaks puso en YouTube.

Tres años después de los hechos, el Pentágono se vio obligado a investigar esa matanza que había enterrado por considerarla como un mero “daño colateral”. No se sabe aún si encontró a los autores de los disparos, pero en mayo pasado ordenó la detención de Bradley Manning, un joven militar estadunidense de 22 años que trabajaba en Irak como analista de información de inteligencia, y lo acusó de haber filtrado el video. Hasta donde se sabe, Manning está preso en Kuwait mientras prosiguen las investigaciones.

Assange aprovecho el éxito planetario del Collateral Murder para anunciar la publicación de materiales aún más explosivos. El 26 de julio cumplió su promesa y advirtió que le estaban llegando más documentos importantes.